Hernán Gallo

Munataka Shiko

Hijos de la naturaleza

Pienso que el grabado es la antítesis técnica y conceptual de la imagen armada por la IA.

Grabas con tus manos (humanas) sobre una superficie (física), cada trazo es eterno, cada corte determina el carácter de la obra. Una superficie contra otra, un viaje inmediato de tinta, como un golpe o una caricia, todo depende de la intención del autor, o del material diría Munataka.

Después de imprimir de testigo queda no solo una estampa (la imagen grabada), sino tambien un grabado (que es realmente la placa o matriz) es imagen pero también tiene algo escultural en su naturaleza, es sofisticado pero primitivo a la vez.

Sobre Munataka

Munataka Shiko es uno de los grabadores mas expresivos e interesantes que conozco, su filosofía alrededor de la creación artística realmente me fascina. Existen videos de su proceso, era rápido, confiaba totalmente en su mano, la gubia y la madera. No tenia tiempo para tener miedo al error, o incluso en su mundo tal vez no existía tal cosa.

Quiero compartir un fragmento del texto introductorio de un folleto perteneciente a una exhibición de su obra en el museo Royal Watercolour Society Galleries en mayo de 1961, escrito por Robert Erskine;

"Munakata insiste en que es la combinación de las cualidades del artista y del material lo que crea una obra de arte, y no la contraparte del artista. «Aconsejo al profano», dice, «que extienda tinta china sobre una tabla sin tallar, coloque papel encima e imprima. Obtendrá una impresión negra, pero el resultado no es la negrura de la tinta, sino la negrura de la impresión. Ahora bien, el objetivo es darle a esta impresión mayor vida y mayor fuerza tallando su superficie. Todo lo que tallo lo comparo con una impresión sin tallar y me pregunto: "¿Cuál tiene más belleza, más fuerza, más profundidad, más magnitud, más movimiento y más tranquilidad?". Si hay algo aquí que sea inferior a un bloque sin tallar, entonces no he creado mi impresión: he perdido contra la tabla».

Munakata trabaja en un estado de frenesí, agachado en el suelo con sus herramientas y su bloque, como un chamán poseído por el demonio en trance. Solo trabaja cuando le llega la inspiración, rara vez realiza trabajos por encargo y posterga tanto la impresión de sus planchas que es la desesperación de los marchantes y sus clientes. Tampoco es capaz de imprimir sus grabados en color con los mismos colores, y siempre hay variaciones extremas entre una impresión y otra.

Los japoneses llaman a estas personas «shizen-ji», hijos de la naturaleza, y la expresión se usa para describir el carácter de cierto tipo de personalidad obstinada, a modo de título, y quienes reciben esta descripción gozan del máximo respeto. A lo largo de la historia del arte japonés, se han liberado de las convenciones del lenguaje y se les tolera, incluso se les admira, por sus excesos más extremos de comportamiento. El reconocimiento de un «shizen-ji» es instintivo y no se adquiere oficialmente con una copa de plata otorgada por un comité de expertos. Más bien, se trata de una racionalización de las dificultades que experimentamos en Occidente al referirnos a Rembrandt o Miguel Ángel como «artistas», cuando el mismo término se aplica a un talento menor, o incluso a la ausencia total de talento."

Captura de Pantalla 2026-05-19 a la(s) 20

Munataka Shiko, fue un grabador japonés nacido en 1903, ligado al movimiento mingei (arte popular).

-"It is inherent in the woodcut that it can never be ugly" Munataka Shiko

Liga al folleto: https://archive.org/details/stg-munakata-cat